Desde hace días se nota en los diferentes barrios el movimiento de jóvenes y no tan jóvenes, sobretodo mujeres, visitando los distintos inmuebles de la capital, llevando de puerta en puerta, a los que les quieren recibir, que sin dudas hasta ahora son mayoría, el mensaje de unión y de amor de la Virgen Peregrina. Su llegada se espera en la capital para el mes de noviembre. También está muy próxima la fecha del 8 de septiembre, día, en que las imágenes de la Caridad del Cobre en todas las iglesias, se llenan de flores amarillas, sobre todo de girasoles. Es un espectáculo hermoso y digno de contemplarse, aún por los que dicen no creer en nada.

Hace unos días recibí en casa a una amiga muy querida. Esta me comentaba que en sus visitas a las diferentes viviendas anunciando la llegada de la virgen, la gran mayoría de las personas la habían atendido con amabilidad y respeto, incluso, muchos de ellos militantes del partido. Es que Cachita, como cariñosamente le llamamos los cubanos, es la virgen de todos, no por gusto la Patrona de Cuba, cuya historia está muy vinculada a las luchas libertarias de nuestro pueblo.

A pesar de las prohibiciones, que hoy parecen asombrarles a quienes las dictaron o aplicaron, nunca pudieron desterrar totalmente del corazón de los cubanos, el amor y la devoción hacia esta imagen, que para unos es La Caridad del Cobre y para otros simplemente Cachita, la misma que siempre hemos guardado en nuestros corazones, y muchas veces ocultado su venerada imagen en un closet.

Mirando las estadísticas realizadas por la Agrupación Católica Universitaria, la conciencia religiosa en Cuba arrojaba el siguiente resultado en los años cincuenta: 

Sin religión                              19,00%

Católicos                                    72,50

Protestantes                               6,00

Hebreos                                      0,50

Espiritistas                                  1,00

Santería                                       0,50

Masones                                      0,50

                                                   _____

                                  Total      100.00% 

Publicado en Diario de la Marina, número extraordinario, 15 de septiembre de 1957 

En estos momentos no se puede obviar el sincretismo religioso que tanta fuerza ha cobrado, debido en parte a que la religión católica fue una de las más perseguidas durantes décadas, y también a  que muchas personas practicantes  de la  santería veneran igualmente a las imágenes católicas, sobretodo a La Caridad del Cobre, Santa Bárbara y San Lázaro Obispo, entre otros.

La vuelta a la fe, en estos últimos años ha crecido considerablemente, aunque no se conocen estadísticas.

Ayer, conversando con el Padre Roberto Betancourt, párroco de la Iglesia de la Caridad del Cobre,  sita en Salud y Manrique, Centro Habana,  éste me comentaba que para el mes de septiembre tienen programados trescientos bautizos. También me decía que cada vez es mayor el número de jóvenes que van en busca de información para bautizarse, pues sus padres, por temor o por desidia, nunca lo hicieron, y ellos al llegar a la edad adulta lo habían decidido.

Todo esto nos da la medida de que pueden ser muchos los años de prohibiciones, desinformación, tergiversación de las religiones, que éstas cuando están tan arraigadas en la historia  y la cultura de un pueblo, siempre van a imponerse, aunque ello conlleve años de callada lucha interna.

El mensaje de la virgen es: Ella viene para todos. ¡Esperémosla como se merece!

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