Soy nacido en una de las provincias centro oriental. De Cuba la reconocida por muchos como la hermosa perla del Caribe, desde el mismo día de su descubrimiento por Cristóbal Colon, quien expresó, esta es la tierra mas bella que ojos humanos han visto. Nació en el año mil novecientos cincuenta y ocho, un año antes del triunfo de la revolución, mis padres eran religiosos, por lo que tuve una educación de acuerdo a sus principios, mi padre y mi hermano mayor, fueron detenido en varias ocasiones, y cumplieron sanciones de privación de libertad, mi hermano en tres ocasiones y mi padre en dos, con todos los maltratos y abusos que ustedes pueden imaginarse.
 
Recuerdo que un día, cuando yo tenia alrededor de siete aos, yo era el cuarto hijo de siete que tuvo mi madre, vivamos en un poblado costero, mi padre tenia una dulcera propiedad de el, dedicaba la mayor parte del tiempo a su trabajo y a predicar la palabra de Dios, como es común en los Testigo De Jehová, jamás el quiso mezclarse en problemas polticos, ni dar opiniones que no fueran la de su religión, esto era conocido por todo el pueblo donde era muy apreciado por la ayuda que le brindaba a muchas personas. 
 
En ese tiempo ser religioso, homosexual o vestir a la moda, para muchos era ser contra revolucionario, se les persegua, les inventaban causas para detenerlos y enjuiciarlos. Un da se aparecieron en la casa varios hombres uniformados portando armas largas, forzaron puertas y ventanas, un grupo entró bruscamente y otro rodeó la casa por fuera, como si hubieran entrado a la guarida de delincuentes o terroristas, como dije antes yo tenia siete aos, había tres hermanos menores que yo, además de mis padres, ellos nunca haban tenido problemas con la policía, ni con la justicia, esposaron a la fuerza a mi padre, lo sacaron a empujones de la casa, y se lo llevaron detenido.
 
Mi madre cargo con todos nosotros a pie por todo el pueblo y fuimos a parar a la estación de policía, cuando llegamos le estaban tomando declaración, y querían levantarle una denuncia por contrarrevolucionario, el se negó todo el tiempo a firmar, y le decía constantemente que era religioso, y su creencia no le permita mezclarse en asuntos polticos. Después de varias horas de interrogatorio, de ofensas personales y maltrato físico, delante de nosotros le cayeron a golpes y a empujones para meterlo en una celda junto con otros presos comunes, uno de ellos ayudó a la polica, como resultado, le fracturaron el tobillo adems de numerosas marcas en el cuerpo debido a los golpes , ese da no lo llevaron al médico si no al siguiente, se pudo sacar certificado por las lesiones, aunque despus no sirvió de nada, jamás le hicieron caso a la denuncia realizada por mi padre.
 
Mi padre se mantuvo firme y ofreció resistencia a ser detenido, porque esto era una arbitrariedad, era ilógico pensar que se trataba de un contrarrevolucionario, o algo parecido, si el firmaba esos documentos estaba reconociendo su participacin en algo que no había hecho, el pueblo entero fue testigo de esos hechos, por que se reunieron muchas personas al frente de la unidad de la policía.
Después de varios días de detención y sin pruebas, la policía decide ponerlo en libertad, se buscaron abogados se presentaron las pruebas, el certificado medico y nunca aceptaron la denuncia, con el tiempo se dieron cuenta de que era imposible levantar una querella criminal contra la policía, y lo dejaron todo en la mano de Dios.
 
En otra ocasión para desacreditar a los Testigos de Jehová, armaron todo un circo, esta vez utilizaron a un alcohlico del poblado, para hacerlo pasar por Testigo de Jehová, a ese señor lo apodaban Maturranga, yo era muy pequeño y no recuerdo su nombre, lo importante fue la trama que montaron alrededor de él, le dieron mechones y combustibles para que apareciería en un campo de caña como si lo fuera a incendiar, cosa que nunca llegó a suceder. En esos momentos, apareció la policía por arte de magia y supuestamente impidió que ese seor al que todos conocan muy bien por su alcoholismo y no por ser religioso incendiara los cañaverales. Mientras tanto en el pueblo se cocinaba la otra parte del plan. El montaje publico de un juicio ejemplarizante en el parque. Tenían preparado el circo, carros con amplificadores instalados, para anunciar, que habían sorprendido a un Testigo de Jehová intentando quemar un campo de caña, pero esto no quedo ahí, convocaron al pueblo para hacer un juicio ejemplarizante, en el parque de la localidad, como todos sabían que se trataba de una farsa, pocos fueron los que asistieron.
 
Lo único que lograron fue la burla del pueblo, que como siempre inventa cuentos y chistes alrededor de cualquier suceso. Recuerdo unos versos en forma de sátira alegricos a aquel suceso, que más o menos decían así
 * * *
En el Armagedon de Dios
 Según lo profetizo Maturranga
 Ponto abra mucha malanga
 Manteca y arroz
 
Caleb Vega
 
Anuncios